Calculadora de IMC (Masculino, Femenino y Infantil)

cm
Por favor, introduzca una altura válida (50–300 cm).
kg
Introduzca un peso válido (10–500 kg).
Años

Su IMC (Índice de Masa Corporal) es el peso en kilogramos dividido por la altura en metros al cuadrado. Se utiliza para clasificar las categorías de peso y evaluar la idoneidad para una cirugía.

Categorías de IMC

CategoríaRango de IMCRiesgo de salud
De bajo peso<18.5DesnutriciónDesnutriciónIngesta o absorción insuficiente de nutrientes. Por eso, tras la cirugía bariátrica se realizan análisis de sangre de por vida. riesgos
Peso normal18.5 – 24.9 Riesgo bajo
Exceso de peso25 – 29.9 Riesgo moderado
Obesidad Clase I30 – 34.9 Alto riesgo
Obesidad Clase II35 – 39.9 Muy alto riesgo
Obesidad Clase III≥ 40Riesgo extremadamente alto

📐 ¿Qué es el IMC?

El Índice de Masa Corporal (IMC) es un valor numérico que se calcula a partir del peso y la estatura. Es una herramienta de detección muy utilizada para clasificar el estado ponderal y los riesgos para la salud asociados en adultos.

Fórmula: IMC = peso (kg) ÷ altura² (m²)

⚠️ Limitaciones del IMC

  • No distingue entre músculo y grasa
  • Puede clasificar erróneamente a los atletas como con sobrepeso.
  • Varía según la edad, el sexo y la etnia.
  • No apto para niños (utilizar el IMC para la edad).
  • Consulte a un médico para una evaluación completa de su salud.

???? Consejos para un IMC saludable

  • Intenta realizar más de 150 minutos de ejercicio moderado por semana.
  • Coma una dieta equilibrada rica en alimentos integrales.
  • Limita el consumo de azúcares procesados ​​y grasas saturadas.
  • Mantente hidratado: procura beber 2 litros de agua al día.
  • Duerme entre 7 y 9 horas de sueño reparador cada noche.

🩺 Cuándo ver a un doctor

El IMC es un punto de partida, no un diagnóstico. Consulte a un médico si su IMC es inferior a 18.5 o superior a 30, o si experimenta cambios de peso inexplicables, fatiga o síntomas relacionados.

Esta herramienta tiene fines meramente informativos y no constituye asesoramiento médico. Consulte siempre con un profesional sanitario cualificado para obtener orientación personalizada.

El Índice de Masa Corporal (IMC) representa una métrica fundamental en la evaluación de la salud actual. Cuantifica la relación entre el peso y la altura de una persona mediante un cálculo sencillo. Los profesionales de la salud reconocen el IMC como una herramienta de detección inicial para identificar posibles problemas de salud relacionados con el peso. Cuando las personas ingresan su altura y peso en una calculadora de IMC, obtienen un valor numérico que las clasifica en categorías de salud establecidas. Estas categorías (bajo peso, peso normal, sobrepeso y obesidad) sirven como puntos de referencia para comprender el estado de salud actual. Las investigaciones demuestran consistentemente que las correlaciones del IMC van más allá de simples números; se conectan directamente con riesgos para la salud documentados, incluyendo enfermedades cardiovasculares, diabetes tipo 2 y síndrome metabólico ( un conjunto de presión arterial elevada, azúcar en sangre, grasa abdominal y colesterol anormal que aumenta notablemente el riesgo cardiovascular). Una complicación es un evento no deseado durante o después de un procedimiento. Cada operación conlleva un perfil de complicaciones definido. La importancia de esta medición radica no solo en el cálculo en sí, sino también en los datos interpretativos que acompañan a los resultados. Comprender dónde se ubican las mediciones de una persona dentro de estas categorías proporciona un contexto esencial para evaluar las trayectorias de salud personales. Este conocimiento permite a las personas tomar decisiones informadas sobre modificaciones en su estilo de vida e intervenciones de salud. La orientación profesional basada en datos de evaluación del IMC facilita una planificación de la salud más específica y estrategias de mitigación de riesgos.

Cómo calcular tu IMC: herramientas, pruebas y fuentes fiables

El índice de masa corporal (IMC) mide la relación entre el peso y la estatura, generando una puntuación numérica que se utiliza para detectar riesgos para la salud relacionados con el peso. Es fundamental utilizar herramientas fiables y basadas en evidencia, ya que las calculadoras imprecisas pueden generar resultados erróneos que influyen en las decisiones sobre la salud.

Varias plataformas en línea consolidadas ofrecen una calculadora de IMC para comprobar con precisión tu índice de masa corporal:

  • Los portales gubernamentales de salud pública ofrecen calculadoras de IMC gratuitas y clínicamente validadas, respaldadas por investigaciones epidemiológicas.

  • Las principales fundaciones de salud cardíaca ofrecen una calculadora de IMC específica basada en datos de riesgo cardiovascular.

  • Las instituciones médicas académicas publican herramientas de IMC revisadas por pares diseñadas para fines de detección en adultos.

Estas plataformas se actualizan constantemente para reflejar las directrices clínicas vigentes, lo que las convierte en opciones fiables para calcular el índice de masa corporal. Elegir una calculadora de una organización sanitaria autorizada garantiza que el resultado se ajuste a los estándares antropométricos reconocidos.

Para calcular mi IMC utilizando cualquier herramienta en línea de confianza, siga estos pasos:

  1. Navegue hasta el sitio web de una organización médica o de salud pública de buena reputación.

  2. Localiza la sección de la calculadora de IMC, que suele estar incluida en las herramientas de salud o en las evaluaciones de riesgo.

  3. Introduce tu altura en centímetros o pies y tu peso en kilogramos o libras.

  4. Seleccione su unidad de medida preferida si se le solicita.

  5. Haz clic en calcular para recibir tu índice de masa corporal (IMC) al instante.

Una vez generado el resultado, la calculadora de IMC suele ubicar a las personas dentro de categorías de estado de peso definidas:

  • Bajo peso: una puntuación inferior a 18.5

  • Peso saludable: una puntuación entre 18.5 y 24.9.

  • Sobrepeso: una puntuación que oscila entre 25 y 29.9.

  • Obesidad: una puntuación de 30 o superior

Cómo calcular tu IMC: La fórmula y el uso de diferentes unidades

Para calcular tu índice de masa corporal, divides tu peso entre el cuadrado de tu estatura. Esta relación entre el peso y la estatura produce un valor numérico que se utiliza para evaluar la composición corporal en diferentes poblaciones.

La fórmula del IMC varía según el sistema de unidades que se utilice:

  • Fórmula métrica (kg/m²): Divide tu peso en kilogramos por tu altura en metros al cuadrado. Por ejemplo, 70 kg ÷ (1.75 × 1.75) = 22.9

  • Fórmula imperial: Multiplica tu peso en libras por 703 y luego divide el resultado entre tu altura en pulgadas al cuadrado.

Comprender la fórmula es fundamental para cualquier cálculo preciso del IMC. El proceso paso a paso para el cálculo manual del IMC utilizando unidades métricas es el siguiente:

  1. Anota tu peso en kilogramos.

  2. Mide tu altura en metros.

  3. Multiplica tu altura por sí misma para obtener el valor al cuadrado.

  4. Divide tu peso por esa altura al cuadrado.

Quienes prefieran calcular el IMC utilizando pies y centímetros combinados pueden convertir primero la altura a metros y luego aplicar la misma fórmula métrica mencionada anteriormente.

Cuando las personas calculan su IMC manualmente, a menudo lo confunden con las calculadoras de índice de grasa corporal. Estas dos herramientas miden cosas fundamentalmente diferentes:

  • Una calculadora del índice de grasa corporal estima el porcentaje de tejido adiposo ( tejido adiposo: el tejido graso del cuerpo. Su distribución determina qué áreas responden a la liposucción y cuáles necesitan extirpación quirúrgica de la piel) mediante mediciones de pliegues cutáneos o impedancia bioeléctrica, lo que proporciona una evaluación directa de la masa grasa.

  • Una calculadora de IMC corporal utiliza únicamente datos de altura y peso, produciendo una puntuación de índice de peso corporal que refleja la masa en relación con la estatura.

  • El término “calculadora de índice corporal” se refiere en términos generales a herramientas que miden cualquier proporción de métricas de composición corporal, incluyendo tanto el IMC como el porcentaje de grasa.

Los profesionales clínicos utilizan ampliamente la tabla de IMC (índice de masa corporal) en formato de kg para contrastar las puntuaciones individuales con los datos de referencia a nivel poblacional, lo que la convierte en una herramienta de cribado práctica en los flujos de trabajo de evaluación dietética.

Entendiendo tu IMC: ¿Qué significan estos números para tu salud?

El índice de masa corporal (IMC) es una medida de detección ampliamente utilizada que estima la grasa corporal basándose en la relación entre el peso y la estatura. Como herramienta para medir la masa corporal, permite a los profesionales de la salud y a las personas evaluar rápidamente si el peso de una persona se encuentra dentro de un rango saludable. Si bien el IMC no mide directamente el porcentaje de grasa corporal, sigue siendo un indicador práctico y con respaldo científico, utilizado en el ámbito de la dietética clínica y la salud pública.

La siguiente tabla del índice de masa corporal (IMC) presenta los umbrales de clasificación estándar utilizados en las evaluaciones de salud de adultos:

Rango de IMC

Categoría

A continuación 18.5

De bajo peso

18.5 – 24.9

Peso saludable

25.0 – 29.9

Exceso de peso

30.0 y más

Obeso

Esta escala de índice de masa corporal constituye la base de herramientas como la calculadora de IMC, la calculadora de peso saludable y la calculadora de IMC de peso ideal, utilizadas en entornos clínicos y comunitarios. Cada categoría del índice de masa corporal conlleva implicaciones para la salud que los profesionales observan de forma consistente en diversas poblaciones de pacientes.

Comprender qué indica cada categoría en la escala del IMC es esencial para interpretar el riesgo y orientar las decisiones de salud adecuadas:

  • Bajo peso (por debajo de 18.5 kg): Asociado a deficiencias nutricionales, función inmunológica reducida y mayor riesgo de pérdida de densidad ósea.

  • Índice de masa corporal (IMC) saludable (18.5–24.9): Refleja una masa corporal normal asociada con menores riesgos de enfermedades crónicas, complicaciones cardiovasculares y trastornos metabólicos.

  • Sobrepeso IMC (25.0–29.9): Vinculado a un mayor riesgo de diabetes tipo 2, hipertensión Hipertensión Presión arterial elevada. A menudo mejora después de una pérdida de peso significativa; la hipotensión es lo opuesto, presión baja. y estrés articular; el umbral de la calculadora de sobrepeso donde generalmente se recomienda una intervención en el estilo de vida.

  • Obesidad (30.0 o más): Umbral de la calculadora de obesidad a partir del cual aumenta significativamente el riesgo clínico de padecer enfermedades cardiovasculares, apnea del sueño y ciertos tipos de cáncer.

Las categorías de la tabla de IMC corporal para hombres y mujeres comparten los mismos umbrales numéricos en las evaluaciones de adultos, aunque las diferencias en la composición corporal entre sexos siguen siendo una consideración clínica importante al interpretar los resultados junto con el indicador de IMC.

Cómo se ve realmente un rango de IMC saludable en diferentes tipos de cuerpo.

El rango de IMC saludable estándar de 18.5 a 24.9 no se aplica por igual a todas las personas. La composición corporal, el origen étnico y la estructura ósea influyen en cómo se distribuye el peso y qué implica esa distribución para la salud metabólica.

Clínicamente, reconocemos que dos personas con un IMC idéntico pueden tener perfiles de salud muy diferentes. Una persona con mucha masa muscular puede tener un IMC que la clasifique como sobrepeso a pesar de tener muy poco tejido adiposo. Por el contrario, las personas con poca masa muscular y mucha grasa visceral pueden estar dentro del rango considerado saludable, pero presentar un riesgo cardiometabólico significativo. Por ello, la interpretación del IMC requiere una comprensión contextual, más que un juicio numérico fijo.

Diversos factores bien establecidos influyen en cómo debe interpretarse un rango de IMC saludable para diferentes individuos:

  • Composición corporal: Una mayor masa muscular magra aumenta el peso corporal sin aumentar la masa grasa, lo que distorsiona las clasificaciones estándar del IMC en personas atléticas o muy activas.

  • Etnicidad: Diversos estudios demuestran que las poblaciones del sur de Asia, chinas y de otras partes del este de Asia enfrentan mayores riesgos para la salud con índices de masa corporal (IMC) más bajos. Para estos grupos, un IMC superior a 23 se asocia con un mayor riesgo de diabetes tipo 2 y enfermedades cardiovasculares.

  • Constitución física y tamaño del esqueleto: Las personas con mayor densidad ósea y una estructura ósea más ancha suelen tener mayor peso corporal inicial, lo que eleva naturalmente el IMC independientemente de la acumulación de grasa.

  • Patrones de distribución de grasa: La adiposidad central, donde la grasa se acumula alrededor de los órganos abdominales, presenta un mayor riesgo para la salud que el almacenamiento de grasa periférica , independientemente de la clasificación general del IMC.

  • Diferencias relacionadas con el sexo: Las mujeres biológicamente tienen un mayor porcentaje de grasa corporal que los hombres con valores de IMC equivalentes, lo que refleja la fisiología hormonal y reproductiva , más que una mala salud metabólica. Fisiología: El funcionamiento normal del cuerpo, la base con la que se juzgan los cambios quirúrgicos.

Estas distinciones están bien documentadas en la literatura sobre nutrición clínica y subrayan la necesidad de ajustar individualmente los umbrales de IMC a nivel poblacional. Las mediciones de la circunferencia de la cintura y el porcentaje de grasa corporal se utilizan frecuentemente junto con el IMC para obtener una imagen más precisa del estado de salud real de una persona en relación con su peso. Al integrar los requisitos de IMC para la abdominoplastia con una calculadora de IMC fiable, pacientes y profesionales sanitarios pueden comprender mejor cómo la elegibilidad para la cirugía se relaciona con indicadores de salud más amplios. Este enfoque combinado facilita una toma de decisiones más informada y promueve planes de tratamiento más seguros y personalizados.

¿Cómo influyen la edad y el género en la interpretación del IMC?

Tanto la edad como el sexo biológico influyen directamente en la interpretación del IMC en adultos. Comprender estas diferencias ayuda a aclarar por qué una calculadora de IMC arroja resultados distintos para la salud a partir del mismo valor numérico, tanto para mujeres como para hombres.

Tabla de IMC femenino por edad

La siguiente tabla de IMC para mujeres organiza los rangos de peso saludables por grupo de edad, reflejando cómo la composición corporal cambia naturalmente a lo largo de la vida de una mujer.

Grupo de Edad

De bajo peso

IMC saludable

Exceso de peso

18-24

A continuación 18.5

18.5-24.9

25 y más

25-34

A continuación 18.5

18.5-24.9

25 y más

35-44

A continuación 18.5

19.0-24.9

25 y más

45-54

A continuación 18.5

19.0-25.9

26 y más

55-64

A continuación 18.5

19.5-26.9

27 y más

65+

A continuación 20.0

20.0-27.9

28 y más

Al revisar una gráfica de IMC para mujeres de diferentes edades, se aplican varias distinciones clínicas:

  • Las mujeres tienden a tener porcentajes de grasa corporal más altos que los hombres con valores de IMC equivalentes debido a diferencias hormonales y fisiológicas.

  • Las mujeres posmenopáusicas experimentan una mayor acumulación de grasa visceral, lo que afecta al riesgo cardiovascular incluso dentro de un rango de IMC saludable estándar.

Tabla de IMC masculino

En los hombres, los umbrales del IMC siguen un patrón generalmente consistente, aunque la distribución de la masa muscular plantea consideraciones de interpretación únicas.

Grupo de Edad

De bajo peso

IMC saludable

Exceso de peso

18-34

A continuación 18.5

18.5-24.9

25 y más

35-54

A continuación 18.5

18.5-24.9

25 y más

55+

A continuación 20.0

20.0-26.9

27 y más

Los puntos clínicos clave relevantes para una tabla de IMC para hombres incluyen:

  • Los hombres suelen tener una mayor masa muscular magra , lo que puede elevar el IMC sin indicar un exceso de grasa corporal.

  • La obesidad abdominal en los hombres es clínicamente significativa cuando los valores de IMC se encuentran dentro del rango superior saludable.

Cómo cambia la edad la interpretación del IMC

En ambos sexos, el envejecimiento altera sistemáticamente la relación entre el índice de masa corporal y el riesgo real para la salud en adultos. El metabolismo se ralentiza y la masa muscular magra disminuye progresivamente, lo que significa que un mismo valor de IMC tiene implicaciones diferentes a los 30 años que a los 65.

Los cambios relacionados con la edad que afectan la interpretación del IMC en adultos incluyen:

  • Pérdida muscular Sarcopenia Pérdida de masa muscular, un riesgo durante la pérdida de peso rápida y la razón por la que se enfatiza la ingesta de proteínas y la actividad física. (sarcopenia) después de los 50 años significa que un IMC normal puede enmascarar la reducción de la masa muscular y el aumento de la proporción de grasa.

  • Los adultos mayores con un IMC ligeramente superior a 25 presentan un menor riesgo de mortalidad en comparación con los adultos más jóvenes con el mismo valor, un hallazgo observado de forma consistente en las investigaciones sobre el IMC en adultos.

Calculadora de IMC para niños y adolescentes: ¿Por qué funciona de manera diferente?

A diferencia de las evaluaciones del IMC en adultos, el cálculo e interpretación del IMC en niños y adolescentes requiere un enfoque fundamentalmente diferente. El IMC en adultos se basa en puntos de corte fijos, mientras que el IMC pediátrico debe tener en cuenta los cambios fisiológicos continuos que ocurren durante el crecimiento y el desarrollo. La distribución de la grasa corporal, la densidad ósea y la masa muscular varían significativamente entre los 2 y los 18 años, lo que hace que un umbral estático sea clínicamente inapropiado para las poblaciones más jóvenes.

Las principales diferencias entre la interpretación del IMC en adultos y en niños incluyen:

  • El IMC de los adultos utiliza umbrales universales, mientras que el IMC de los niños se evalúa comparándolo con datos de referencia específicos para la edad y el sexo.

  • El resultado del IMC de un niño se expresa como un percentil, no como una categoría independiente.

  • Los estirones de crecimiento estacionales significan que el percentil del IMC de un niño puede cambiar en cuestión de meses sin indicar un problema de salud.

  • Los niños y las niñas siguen trayectorias de crecimiento diferentes, por lo que las tablas específicas para cada sexo son esenciales para una clasificación precisa.

Comprender estas diferencias ayuda a los padres a participar de manera más significativa en las evaluaciones de peso pediátrico. Los pasos que se describen a continuación explican cómo utilizar correctamente las herramientas de percentiles de IMC para la edad en un contexto clínico del Reino Unido.

El uso de herramientas de IMC pediátricas implica un proceso estructurado que garantiza resultados precisos y apropiados para la edad, en lugar de comparaciones engañosas con los estándares de los adultos.

  1. Registre el peso actual de su hijo en kilogramos y su altura en centímetros utilizando un equipo calibrado.

  2. Utilice una tabla de percentiles de IMC para la edad pediátrica validada , como las desarrolladas a partir de datos de referencia de crecimiento del Reino Unido.

  3. Calcula el valor bruto del IMC utilizando las medidas de tu hijo/a y luego localiza esta cifra en la tabla correspondiente a su edad y sexo.

  4. Identifique en qué percentil se encuentra su hijo: por debajo del 2.º, entre el 2.º y el 91.º, entre el 91.º y el 98.º, o por encima del 98.º.

  5. Lleve estos resultados a un profesional de la salud calificado para su interpretación contextual, ya que la posición percentil por sí sola no constituye un diagnóstico.

Los rangos percentiles ofrecen una visión dinámica del patrón de crecimiento de un niño a lo largo del tiempo, en lugar de una evaluación puntual.

Más allá de los números: lo que el índice de masa corporal (IMC) no revela sobre tu salud.

El índice de masa corporal (IMC) sigue siendo una herramienta de cribado muy utilizada en la práctica clínica, pero su fiabilidad como indicador de salud independiente es significativamente limitada. Mide la relación entre el peso y la altura, pero no proporciona información sobre la composición corporal, la función metabólica ni el riesgo de enfermedad de forma aislada.

Varias críticas bien documentadas destacan las deficiencias sistemáticas del IMC como medida diagnóstica:

  • El IMC no distingue entre masa grasa y masa muscular magra, lo que significa que un individuo muy musculoso se clasifica como con sobrepeso u obeso a pesar de tener poca grasa corporal.

  • Ignora la distribución de la grasa, que es un predictor más fuerte del riesgo cardiometabólico que el peso corporal total.

  • El origen étnico influye en el riesgo para la salud en diferentes umbrales de IMC; las poblaciones del sur de Asia, por ejemplo, se enfrentan a un mayor riesgo de diabetes tipo 2 con valores de IMC considerados saludables en las directrices para la población general.

  • No refleja la adiposidad visceral, la grasa metabólicamente activa que rodea los órganos internos, que impulsa la resistencia a la insulina (respuesta reducida del cuerpo a la insulina, fundamental en la diabetes tipo 2 y que a menudo mejora a los pocos días de la cirugía bariátrica) y la inflamación crónica .

  • Los adultos mayores suelen experimentar obesidad sarcopénica , en la que la masa grasa es alta y la masa muscular es críticamente baja, pero el IMC parece normal.

El IMC conserva cierta utilidad en la investigación epidemiológica a gran escala y en los programas de cribado poblacional, donde la variación individual es menos relevante. Sin embargo, su precisión predictiva disminuye considerablemente al aplicarse a la evaluación clínica individual.

Para obtener una visión más completa del estado de salud, es necesario integrar marcadores antropométricos y metabólicos adicionales junto con el IMC. Estas medidas abordan las realidades fisiológicas que el IMC suele pasar por alto:

  • La relación cintura-cadera y la circunferencia de la cintura evalúan directamente la adiposidad central, definiéndose un riesgo elevado como una circunferencia de cintura superior a 88 cm en mujeres y 102 cm en hombres.

  • La densitometría ósea por absorciometría de rayos X de doble energía (DEXA) cuantifica la masa muscular esquelética, la masa grasa y la densidad ósea con precisión clínica.

  • La glucosa en ayunas, la HbA1c ( un análisis de sangre que muestra el nivel promedio de azúcar en sangre durante tres meses, utilizado para controlar la remisión de la diabetes después de la cirugía) y los perfiles lipídicos revelan una disfunción metabólica independiente del peso corporal.

  • La medición de la presión arterial identifica la tensión cardiovascular que el IMC no puede detectar.

  • La evaluación del metabolismo basal proporciona información sobre el balance energético y la salud metabólica con mayor precisión que los índices basados ​​en el peso.

Los patrones de distribución de la grasa, los marcadores inflamatorios como la proteína C reactiva y las medidas de aptitud cardiorrespiratoria refuerzan aún más la evaluación clínica, más allá de lo que proporciona cualquier índice antropométrico individual.

Después de obtener el resultado de tu IMC: ¿Qué pasos debes seguir?

Recibir el resultado de tu IMC es solo el comienzo. El verdadero valor reside en traducir ese número en acciones informadas y estructuradas que favorezcan tu salud a largo plazo y tu bienestar metabólico.

Los pasos a seguir varían según la categoría en la que se encuentre su resultado. Basándonos en las directrices clínicas establecidas, estas son las acciones clave para cada rango:

  • Bajo peso (IMC inferior a 18.5): Programe una cita con un dietista registrado para evaluar la ingesta nutricional y descartar afecciones subyacentes como la malabsorción ( reducción de la absorción de nutrientes de los alimentos, un efecto deseado de los procedimientos de bypass que hace que los suplementos de por vida sean esenciales) o patrones de alimentación desordenados.

  • Peso saludable (IMC 18.5–24.9): Mantenga sus hábitos alimenticios actuales mediante un control regular, una distribución equilibrada de macronutrientes y al menos 150 minutos de actividad física moderada por semana. Micronutrientes Vitaminas y minerales necesarios en pequeñas cantidades (micronutrientes) frente a proteínas, grasas y carbohidratos necesarios en grandes cantidades (macronutrientes).

  • Sobrepeso (IMC 25–29.9): Reduzca el consumo de alimentos con alta densidad energética, aumente la ingesta de fibra dietética y consulte a un profesional de la salud para evaluar los marcadores de riesgo cardiovascular, como la presión arterial y el perfil lipídico.

  • Obesidad (IMC de 30 o superior): Busque un programa estructurado de control de peso dirigido por un equipo multidisciplinario, que normalmente incluye asesoramiento nutricional, terapia conductual y planificación de actividad física.

Estos pasos específicos para cada categoría proporcionan una base clínica, pero el contexto individual siempre determina la intervención más eficaz. Factores como la adiposidad visceral, las comorbilidades (comorbilidad: una afección de salud adicional presente junto con la principal, como la diabetes o la apnea del sueño en la obesidad) y la composición corporal requieren una evaluación profesional que vaya más allá del índice de masa corporal (IMC) por sí solo.

Independientemente del resultado, el seguimiento de indicadores de salud relacionados con el peso a lo largo del tiempo —como la circunferencia de la cintura y los niveles de glucosa en ayunas— ofrece una visión mucho más completa. Colaborar estrechamente con un profesional sanitario cualificado garantiza que cualquier modificación del estilo de vida se base en evidencia científica, sea sostenible y se adapte adecuadamente a sus necesidades fisiológicas.